Cerrábamos la campaña montera en la finca La Osilla; la mañana se presentó nublada y con aire, lo que impidió oír bien el desarrollo de la montería.

Un pequeño aguacero antes de la colocación hizo que algunas armadas tardaran en colocarse, retrasando la suelta y haciendo que bastantes cochinos se saliesen de la mancha; aún así, quedaron muchos y el tiroteo fue constante durante la montería.

Los perros trabajaron muy bien y toda la mañana fue una ladra continua.

Al final se presentaron 58 jabalíes, recogiendo 11 más en días posteriores; aunque el resultado fue bueno, pudo ser superior, pues la mancha estaba muy cargada.

Algunos fallos de organización impidieron un mejor desarrollo, lo que nos ha servido para aprender y mejorar, evitando que vuelvan a suceder este año.