Por tercer año monteábamos Cerro Lobo y una vez más volvimos a cumplir, aunque se nos quedo un sabor agridulce. De nuevo entraron duendes a jugar con la ilusión de los monteros y con el de la organización, pero en estos casos no pasa nada mientras que al organizador lo tratan como a un delincuente; en fin, tendrá que ser así.

     189 detonaciones hicieron que la mañana pasara rápido, presentando un tapete de 36 muflones y 6 jabalíes.

     Una vez más agradecer la confianza depositada en nosotros y como no, dar la bienvenida a Ángel que lo hicimos novio.